viernes, 3 de abril de 2015

CAMINO A NINGUNA PARTE


Se ven con frecuencia campañas que en lugar de destacar la inmoralidad de la explotación de los nohumanos, se dedican a difundir lo perjudicial que implica su práctica para los humanos. Hablamos de grupos y personas más empeñados en hacer "veganos" (en realidad se trata más de pedir el fin de una práctica determinada en muchos casos) que en conseguir el respeto para el resto de animales, a tal punto que por momentos tengo la sensación de haber ignorado la puesta en marcha de algún tipo de competición por ver quién consigue "convertir" a más gente en "vegana". No encuentro, de lo contrario, otra explicación que justifique que un movimiento destinado a conseguir respeto y justicia para las víctimas del especismo se haya plagado de iniciativas con planteamientos tan utilitaristas, antropocéntricos y egoístas.

Cada vez se escuchan y leen con mayor frecuencia en el ámbito animalista las ventajas de una alimentación vegana (tendremos suerte si no describen al veganismo mismo como una "dieta") frente a los perjuicios interminables del consumo de alimentos de origen animal (con especial énfasis sobre la carne), o plataformas y asociaciones que destinan todo su tiempo y recursos en hacer creer que ninguna prueba experimental llevada a cabo sobre animales nohumanos ha servido para nada, o la idea cada vez más extendida de que el veganismo es la solución de todos los problemas sociales, económicos y medioambientales que azotan al mundo. A este paso, no tardarán en surgir grupos que se dediquen a divulgar los problemas para la piel que producen las prendas de origen animal o quienes hablen de lo poco artísticos que resultan los circos que explotan a animales nohumanos (de hecho, ya se hace con las corridas de toros).


¿Se imaginan este tipo de estrategia aplicada en otra causa? Sería como pedir el fin de las ablaciones por su inutilidad, o pretender acabar con las violaciones aduciendo a la posibilidad de contraer una enfermedad venérea, o pedir a la gente que no dispare o acuchille a nadie por lo difícil que resulta limpiar las manchas de sangre. Se trata de un insulto a las propias víctimas, a quienes se relega a un segundo plano incluso desde los sectores desde donde dice defendérselas.

El respeto que merecen queda aparcado en favor de disertaciones de conveniencia personal. Entramos en eternos debates estéticos, culturales, médicos o dietéticos mientras las víctimas siguen esperando su turno. No es casualidad que los defensores de la experimentación animal o los zoológicos apelen a su utilidad, que los taurinos centren su discurso en la tradición cultural, o que el 99% de los artículos que prometen de entrada poner en duda la viabilidad de una alimentación vegana terminen siendo en realidad meros alegatos de defensa frente a las acusaciones de aspecto nutricional que acostumbra a recibir la dieta especista. No es casualidad, en definitiva, que los defensores de la explotación animal intenten eludir el debate ético.

Porque al margen de lo tremendamente inmoral que resultan estas campañas en sí mismas, cabría preguntarse dónde está la practicidad de ellas. La explotación de los nohumanos es éticamente insostenible, y desviar el tema a cuestiones al margen de la ética entrando en debates de salud, de nutrición, de utilidad, de ecología o de economía, es abrirles una vía de escape a quienes pretenden defenderla y perpetuarla. Salirse del plano moral equivale a salirse de la senda de la razón para internarse en caminos dirigidos a la especulación, la subjetividad o el gusto personal. Quien albergue dudas sólo tiene que echar un vistazo a las replicas que acostumbra dirigirse al veganismo y contemplará como la mayoría de ellas están plagadas de argumentos que poco o nada tienen que ver con la ética.


¿Y qué pasará si perdemos esos interminables debates? ¿Volveremos entonces a plantearlo desde un prisma moral? ¿No es eso una extraordinaria perdida de tiempo, recursos y esfuerzos? Y en caso de que se ganen, ¿qué es lo que se habrá ganado realmente? No puede hablarse de una victoria en cuanto a la consideración moral de los nohumanos cuando no es de moral de lo que estamos hablando.

Responden algunos ante todo esto que se trata de "estrategias de atracción". Ignoro cómo pueden estas personas evitar que se les erice la piel al formular una idea semejante en referencia al veganismo. Somos activistas, no empresarios o feriantes. Hablar de veganismo es hablar de justicia, y a la justicia no se llega por atracción, sino por conciencia.

No caigamos en la trampa de desvirtuar una cuestión que, por lo demás, es extremadamente sencilla y clara: la injusticia indefendible del especismo.
________________________________________

Artículos relacionados:

- Entrando por la puerta de atrás.
Argumentos en la defensa animal no humana.

3 comentarios:

  1. Encuentro pertinente el tema para una constante reflexión. Ser vegano no es una moda, no es una cuestión de estética, es un efecto de compasión y respeto ante la vida y libertad de cualquier ser que ha sido reducido a un medio para un fin, en este caso, los animales a quienes tanto daño les hemos causado, haciéndolos materia y asumiéndolos como propiedad. Ser vegano equivale a admitir una actitud ética, resultado de un estado de conciencia respecto a nuestros actos directos con repercusiones directas. Ser vegano no es cuidarme en la alimentación, es cuidar que ellos, los animales no sean nuestra alimentación, ni nuestro vestido, ni nuestro entretenimiento, ni nuestro avance en la ciencia. Ser vegano no es enorgullecerme de la piel que tengo, de la fortaleza de mis huesos, del rejuvenecimiento que he logrado ni de la buena salud que gozo. Ser vegano es saber que con una visión de respeto hacia la vida de un sujeto -sujeto-a-la-vida, le garantizo libertad y bienestar completo. Ser vegano es llevar tatuado en la mente que nada me pertenece, que la vida del otro, es la vida de él, que todo tiene una función en el planeta, que como humano soy invasor y destructor de un territorio que otros seres vivos han compartido con nosotros y el cual estamos matando. Ser vegano es saber que mi vida tiene el mismo valor que la vida de cualquier animal

    ResponderEliminar
  2. Estoy totalmente de acuerdo con el anonimo del 4 de abril de 2015...y pienso que cada uno hara lo que quiera,,,nadie obliga a nadie a cambiar su abito en la comida,,,es cosa de la conciencia de cada uno,,,y como hay libertad de comunicacion,,,tambien tengo derecho a defender mi postura,,,yo soy vegana,,,por respeto a los animales y por mi salud,,,y que cada cual piense lo que quiera,,,
    no voy ni convencere a nadie a que se haga vegano o vegetariano,,,cada cual haga lo que su conciencia le diga,,,la mia me dice respeto a los animales porque todos tienen derecho a vivir,,,

    ResponderEliminar
  3. Gracias por los comentarios.

    Conviene aclarar una vez más que no se puede ser vegano por salud. Cuando alguien dice que es vegano “por ética y por salud”, entiendo que lo que en realidad está queriendo decir esa persona es que, en cuanto a la alimentación, trata de mantener una dieta donde se combinen el respeto a los nohumanos (veganismo) con el cuidado a su salud. Pero ese no es un buen momento para economizar con el lenguaje, porque confundir el veganismo con la salud conduce a una distorsión del veganismo que provoca que pierda todo el peso de su profundo significado. Para que la gente se haga vegana debemos cumplir primero la labor de dar a este concepto un significado claro. Veganismo significa respetar a los nohumanos, y no se puede respetar a alguien por salud, porque en ese caso la acción pierde la naturaleza altruista que caracteriza al respeto. Hablar de “veganismo por salud” debería sonarnos tan mal como lo haría que se hablase de “feminismo por salud”.

    Por otro lado, es cierto que la conciencia moral sólo puede activarse desde cada uno, pero podemos ayudar a que eso ocurra informando y alentando a la empatía. Las cuestiones éticas no atañen sólo a lo personal, y considero que no sólo tenemos el derecho de condenar aquello que resulta inmoral, sino también la obligación. No podemos quedarnos impasibles ante una acción éticamente incorrecta cometida por otro limitándonos sólo a preocuparnos por lo que nosotros hacemos. Ser un agente moral conlleva la responsabilidad de velar por que la ética se cumpla, tanto por nuestra parte como por parte de otros agentes morales. Por eso opino que no sólo estamos obligados a ser veganos, sino también a trabajar por que el resto de la sociedad también lo sea.

    Es cierto que hay personas que no se sienten nada cómodas tratando de convencer a los demás de que se hagan veganos o haciéndoles ver la injusticia del especismo y la explotación de nohumanos. Es comprensible. Pero hay muchísimas maneras de hacer activismo educacional. Podemos invitar a nuestros amigos y conocidos a que lean material relacionado, podemos invitarles a una buena comida o cena vegana, podemos montar una mesa informativa donde simplemente repartamos folletos o hablemos con quienes se acerquen con interés, podemos emplear las redes sociales... Hay muchas maneras con las que se puede contribuir. Creo que te subestimas creyendo que no vas a conseguir convencer a nadie de que se haga vegano. La inmensa mayoría de los que hoy somos veganos hemos sido especistas antes, y si hoy somos veganos es porque alguien nos concienció sobre ello (directa o indirectamente), de manera que no hay motivo para pensar que no puede ocurrirle a mucha otra gente y que nosotros no podamos conseguir que ocurra también.

    Y que no nos intimiden haciéndonos creer que por hablar del respeto a los demás y condenar las acciones injustas para otros estamos siendo moralistas, arrogantes, intransigentes o tantas otras acostumbradas tonterías más. Son patéticos intentos por hacernos callar. Todo el mundo hace continuamente todo tipo de juicios morales, y así debe ser -siempre que se haga desde el diálogo y el respeto-, porque de lo contrario no puede existir la justicia.

    Un saludo.

    ResponderEliminar

Toda participación será bienvenida siempre que cumpla con las normas del blog. No obstante, con efecto de conseguir una comunicación civilizada y evitar de entrada situaciones indeseables, todos los comentarios deberán pasar por un filtro de moderación previo a su publicación. Gracias por su paciencia y comprensión.