El siguiente es un texto traducido del biólogo y ecólogo Marc
Bekoff en torno a la idea del "excepcionalismo humano", la
creencia de que la especie humana posee rasgos excepcionales que la
posicionan en un estrato superior al del resto de especies animales.
Bekoff ejerce en la actualidad como profesor emérito en la
Universidad de Colorado y es confundador junto con Jane Goodall de la
organización Etólogos por un Trato Ético hacia los Animales
(EETA por sus siglas en inglés).
La educación, en el más amplio
sentido del término, siempre ha sido, y siempre será, la condición
previa e indispensable para el progreso humanitario. Excelentes son
las palabras de John Bright sobre este tema (olvidemos por el momento
que era pescador). «La humanidad en el trato a los animales
[nohumanos] es asunto de suma importancia. Si yo fuera maestro en una
escuela haría que una parte muy importante de mi labor consistiera
en inculcar a cada niño la obligación de ser buenos con todos los
animales. Resulta imposible decir cuánto sufrimiento hay en el mundo
debido a la barbaridad que supone la crueldad que la gente muestra
para con lo que llamamos criaturas inferiores.»

En febrero de 2006, la Sociedad
Protectora de Animales de los EE.UU. pidió públicamente a la Casa
Blanca «utilizar huevos
provenientes de gallinas no enjauladas en lugar de utilizar huevos
provenientes de gallinas explotadas en las abusivas jaulas en
batería» para su anual
Carrera del Huevo (Easter Egg Roll). Espero que la mayoría de los
lectores encuentren esta petición tan insensata como moralmente
equivocada. Los huevos provenientes de gallinas no enjauladas son
también producto del abuso. Podrían utilizarse sin dificultad huevos
artificiales. Quizá resulte menos obvio, pero pedir a los consumidores
que compren huevos de gallinas camperas en vez de huevos de gallinas
explotadas en batería es igual de equivocado. Usar huevos para la
comida es tan innecesario como utilizarlos para un juego, teniendo a disposición sencillas alternativas no-animales. Los activistas que
promueven los huevos camperos buscan mitigar el intenso sufrimiento
de las gallinas de los huevos industriales, tratando de provocar un
cambio entre el número de las unas y de las otras. Sin embargo,
cualquier forma de explotación que sea promovida es contraproducente
y moralmente incorrecta.