lunes, 7 de marzo de 2016

LA FALACIA UNIONISTA (FALACIAS ANIMALISTAS II)


Si puede usted ser catalogado como «animalista» de una u otra manera y se atreve a formular alguna crítica hacia el animalismo, es muy posible que no tarde en ser lanzada contra usted una falacia en forma de acusación: «¡Estás separando al movimiento!».

Es lo que yo llamo la falacia unionista, comúnmente refrendada por comentarios tales como «todos estamos en el mismo barco», «todos remamos en la misma dirección» y quién sabe cuántas otras analogías navieras más, que al menos a mí siempre terminan por generarme un profundo complejo de galeote. Dos preguntas se hacen imperiosas frente a ella, cuya resolución nos permitirá poner de manifiesto lo falaz de tales acusaciones, a saber: ¿por qué una crítica a un movimiento habría de implicar su separación?; y ¿hay realmente algo susceptible de ser separado?

La primera no parece presentar demasiadas complicaciones. Una crítica es tan sólo un análisis que busca revelar tanto los defectos como las virtudes de la cuestión criticada. Si es costumbre que las críticas se enfoquen más en lo primero que en lo segundo es simplemente porque resulta mucho más urgente, necesario y útil prestar atención a los errores que a los aciertos. Criticar la crítica —valga la absurda redundancia— no expresa otra cosa que el deseo de ver anulado el juicio ajeno.

¿Por qué habría una crítica, un análisis, provocar la separación de nada? Yo mismo someto cada entrada que escribo a un profundo análisis crítico, y no veo sin embargo que mi blog se separe de ninguna manera. Es el simple desdeño hacia toda crítica desfavorable lo que mueve a soltar disparates de tal calado. Rehuimos la crítica acusándola de "hostilidad", cuando lo cierto es que la única hostilidad que se une a la crítica es la suscitada en nosotros mismos.

No nos gusta que nos critiquen. No nos gusta que saquen a la luz o nos hagan ver nuestros errores. Pocas cosas hay más provechosas que corregir los errores revelados por una crítica formulada honesta, objetiva y racionalmente, pero el desagrado es tal, que en lugar de hacer uso de su utilidad, nos limitamos a liberar nuestros sentimientos de disgusto cargando contra quien haya provocado que nos sintamos así. ¡Cómo puede un animalista disgustar a otro! ¡Un "aliado", un "compañero", haciendo sentir mal a otro! ¡Está creando enemistades! ¡Nos está "separando"!

Y entramos así de lleno en la segunda cuestión: ¿hay algo que separar realmente? Pues tampoco. Apelando a estos sentimientos que acabo de destacar, se pretende hacer creer que el «animalismo» representa un movimiento único; que todos los que actúan de una u otra forma en favor de los nohumanos vamos de la mano formando parte de una misma causa global. Y así, cualquier critica proferida dentro del seno animalista se convierte en una crítica proferida a un movimiento único, a un movimiento de todos.

Pero la falacia unionista jamás me ha sido lanzada por nadie a quien yo reconozca como un auténtico compañero de causa. Jamás. A todos ellos los he considerado siempre parte de un movimiento que no reconozco como propio. Se empeñan, por lo tanto, en hacer participes de su causa a quienes ni forman ni desean formar parte de ella, no contentos con lo cual, ¡los acusan después de separarlo!

Mi causa es el veganismo y el abolicionismo no-violento. El bienestarismo no es mi causa. El regulacionismo no es mi causa. Las protectoras de perros y gatos no son mi causa. Las acciones "militantes" o violentas no son mi causa. Las grandes corporaciones animalista no son mi causa. No me representan. No me representa Anima Naturalis. No me representa Igualdad Animal. No me representa Pacma. No me representa PETA. No me representa ni formo parte de ninguna organización. Me niego a que se me asocie a mí o a mi trabajo con nada de esto. Toda posible coincidencia es pura casualidad. Ellos tienen sus causas y yo la mía. Ni las comparto ni las compartiré jamás, por más que se empeñen en hacernos a todos partícipes de ellas.

¿Qué es entonces lo que se supone que se estaría separando? Nada en absoluto. Aun en el caso de que una crítica implicara algún tipo de separación, en este caso no habría nada que separar porque ya estaría separado.

Lo que verdaderamente necesita el «animalismo» son más de estos «separatistas», más personas que pongan a cada uno en su lugar, que identifiquen las diferentes causas y corrientes defendidas por cada uno, y pueda así la gente tomar por fin un rumbo coherente y libre de las manipulaciones soeces de aquellos activistas y organizaciones que pretenden vender un único movimiento con el fin de no dejar escapar a ningún sector poblacional susceptible de entrar a formar parte de su nómina de clientes.

Lo diré claramente: la mayor mentira del «animalismo» es el «animalismo» mismo.

6 comentarios:

  1. Claro... veganismo y animalismo son conceptos que acogen toda classe de hipsters, amantes de algunxs animales, obsesos de las dietas naturales, etc.

    Yo ya no me incluyo entre esos grupos, me siento mas comodo en el concepto de Antiespecismo.

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    1. Hola, Anomika. Gracias por tu comentario.

      Yo creo que cada uno puede ser como quiera más allá de las posturas que defienda, y siempre y cuando muestre el respeto que todos merecemos. Me refiero a que no es incompatible ser vegano con ser hipster o estar obsesionado con las dietas “naturales”. Tampoco el “antiespecismo” es incompatible con nada de eso. El problema no es compatibilizarlo, el problema es relacionarlo. Pero esa relación no existe. Es falsa. Habrá quienes afirmen que la hay, pero estarán simplemente falseando la realidad, mintiendo. Mucho se ha venido distorsionando el significado del veganismo durante todo este tiempo, pero el veganismo sigue teniendo la misma definición clara y concisa que le fue asignada hace ya casi un siglo:

      http://filosofiavegana.blogspot.com.es/2011/11/la-definicion-de-veganismo.html

      Tampoco tiene sentido relacionar al “animalismo” con nada de eso en realidad, pero es cierto que en su caso jamás ha existido ninguna definición concreta, y que, por tanto, está mucho más sujeto a interpretaciones arbitrarias y subjetivas.

      No soy muy amigo del término “antiespecismo”, aunque comparta la idea que recoge. No lo soy por dos motivos fundamentales: en primer lugar, porque todo lo que lleva incluido el prefijo “anti-” denota negatividad, exclusión, confrontación. Aunque rechazo el especismo, por supuesto, prefiero abogar por un discurso más positivo, inclusivo y pro-social. Y en segundo lugar, porque el especismo no es el único problema al que se enfrentan los demás animales. Es sin duda el principal, pero no el único. Y es que existen de hecho muchas personas que aceptan la explotación sin discriminación por especie. No rechazan la explotación de nohumanos, pero no son especistas en tanto que tampoco rechazan la explotación de humanos. Peter Singer y todos los utilitaristas no-especistas son un buen ejemplo de ello.

      Un saludo, y gracias nuevamente.

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  2. Hola! estoy de acuerdo casi al 99% con tu articulo, lo unico que no entendi fue por que rechazaste de tu causas las protectoras de perros y de gatos. No se si es por que no quieres encasillarte bajo ninguna sigla o te parece q las personas que se preocupan de perros y gatos solo lo hacen de estos animales? No se muy bien q entiendes con protectoras.
    Yo soy vegano y estoy en una asociacion que por ahora el unico trabajo que realiza es con gatos callejeros y yo creo q es importante que haya veganos dentro de protectoras de perros y gatos, que defiendan los intereses de los perros y gatos, ni mas ni menos que los de una gallina o un humano. Ni mas ni menos. Que a traves de los gatos las personas puedan entender que los animales no-humanos tienen intereses.
    Un saludo

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    1. Gracias por tu comentario.

      En la gran mayoría de protectoras impera un profundo especismo. Por eso mismo son protectoras de perros y gatos y no refugios o santuarios. Además, la mayoría de los que trabajan en ellas ni siquiera son veganos, y es extraordinariamente difícil encontrar alguna protectora en la que rija el principio del veganismo.

      Por lo general, la gente de las protectoras suele ser gente con un enfoque paternalista cuya labor se ve impulsada por un mero sentimiento de simpatía hacia los perros y los gatos. Y tampoco es algo que se corrija desde las propias protectoras, sino que más bien se refuerza. Aparte de eso, las protectoras y los refugios los contemplo como un simple parche para una problemática mucho más profunda y que debe ser atajada a través de un trabajo educacional firme y constante.

      Podrá haber sin duda protectoras con una política distinta, pero cualquiera que conozca el trabajo común de éstas reconocerá que esos casos representan una rara excepción dentro de la regla.

      Un saludo y gracias nuevamente.

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  3. Desgraciadamente creo que tienes mucha razón y has aclarado algunas cosas que no tenia del todo claras, pero a veces o es es mi visión, ciertos entornos (rurales sobretodo) son extremadamente hostiles al antiespecismo y por supuesto que no voy ha participar en un partido politico pero considero que es importante en lugares donde el veganismo tiene la voz minima, x no decir invisible, que esten en lugares q no son veganos y que a veces puedan ser especistas como tu bien dices de las protectoras para que exista una "infiltración " vegana, que haya una voz que genere debate respecto a ciertos temas dentro de las propias protectoras. A parte si, parches, pero hay animales no humanos (en este caso perros y gatos) que siguen siendo gaseados, exterminados, viviendo en la calle... Y necesitan nuestra colaboración aun q esto solo sea un parche, es su vida la que podemos salvar. E insisto a veces hay ambientes terriblemente asfixiantes donde la lucha antiespecista es casi imposible por no decir imposible.
    Gracias a ti un saludo

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    1. Te entiendo muy bien. Realmente parece más complicado difundir el veganismo en según qué entornos. Aunque nunca se sabe.

      De todos modos, en el estado actual en que nos encontramos, la labor fundamental es dar a conocer el veganismo. Que deje de ser algo desconocido, tal y como has apuntado. Cuantos más veganos haya y más se conozco al veganismo, más difícil será eludir la posibilidad de vivir sin explotar al resto de animales. Muchos sin duda se verán animados a dar ese paso por el simple hecho de conocer la alternativa del veganismo. Yo mismo me hubiera hecho vegano mucho antes de haber sido consciente de la posibilidad, estoy seguro.

      Así que el simple hecho de “airear” nuestro veganismo, el darnos a conocer como tales y estar dispuestos al dialogo en caso de que surja la oportunidad, ya es algo muy importante. Por eso te felicito por tu decisión de intentar introducir el veganismo tanto en la protectora como en tu entorno en general. Te deseo la mejor de las suertes, sin desesperar en caso de que la respuesta de la gente no sea la más positiva. Con este tipo de temas nunca se sabe cuándo dará sus frutos aquello que vamos dejando sembrado por el camino.

      Un cordial saludo.

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