jueves, 21 de septiembre de 2017

Correrá la sangre



Solemos creer que conservación significa salvar animales. Pero su historia está teñida de sangre. John Audubon, el santo patrón del movimiento conservacionista estadounidense, mató a cientos de aves, en parte como deporte y en parte para conseguir especímenes que posasen para sus pinturas. Aldo Leopold, uno de los padres de la ciencia ecológica, apoyó la matanza de lobos para aumentar la población de ciervos.

viernes, 8 de septiembre de 2017

Violencias contra los animales



ÉLISABETH ROUDINESCO: Entre las derivas contemporáneas cientificistas, existe una que me impacta particularmente en la medida en que mezcla una perspectiva utilitarista y cognitivista, un ideal jurídico y un objetivo llamado ecológico (o de «ecología profunda»). Pienso en el proyecto «darwiniano» concebido por Peter Singer y Paola Cavalieri1, y que consiste no en proteger a los animales de la violencia instituyendo un derecho de los animales, sino a conceder a los «grandes monos no humanos» los derechos del hombre. El razonamiento, aberrante a mi modo de ver, descansa en la idea de que, por un lado, los grandes monos estarían dotados de modelos cognitivos que les permiten aprender el lenguaje en igualdad de condiciones que los hombres, y por el otro, que serían más «humanos» que los humanos atacados de locura, senilidad o enfermedades orgánicas que los privarían del uso de la razón.