Los animales no humanos utilizados en
las películas y la televisión, como la perra collie Lasie o el
cerdito Babe, fueron "simpáticos y felices" en la
pantalla, pero ese destino no se reflejó en la realidad. En el caso
de Babe, se necesitaron 48 cerditos para realizar el largometraje,
porque los engordaban tan rápidamente que muy pronto ya no quedaban
en condiciones de satisfacer las exigencias de su papel (y por
supuesto, tras ser usados como "obligados" actores no se
les enviaba a una guardería, sino al matadero).
