En el innovador
texto eco-feminista de Carol J. Adams de 1990, La
política sexual de la carne: una teoría crítica
feminista-vegetariana, la autora lleva
al lector por un viaje que aborda el patriarcado, la carne, el
feminismo, el veganismo (aunque Adams lo llama vegetarianismo, como
vegana que es también se ocupa de la producción de leche y huevos),
y en cómo cada uno se influye mutuamente. Una de las teorías más
omnipresentes de Adams compara la opresión de las mujeres con el
consumo de animales, influenciados por sus papeles de "referentes
ausentes", que separa al individuo del objeto consumible
(figurativamente el cuerpo femenino y literalmente el cuerpo del
animal).
