Un orangután se
acurruca en un recinto acristalado del zoológico de Phoenix con la
cabeza entre las manos, mirando hacia un empleado con mascarilla. Un
loro aprieta su cabeza contra una malla metálica en el Parque Orana
de Vida Silvestre, en Nueva Zelanda, mientras su pico desenfocado se
estira hacia la lente de una cámara. En el zoológico del Bronx, un
mono gelada observa meditabundo hacia la lejanía con los ojos
ligeramente entrecerrados.
