Como tantos otros estudiantes
universitarios, lamentablemente inmaduros en algunos aspectos, pero
pretendiendo ser adultos, yo no pensaba con claridad en absoluto. Mi
persistente depresión y mi baja autoestima me llevaron a un
terapeuta que me recetó medicamentos «estabilizadores del estado de
ánimo» que me hicieron dejar de funcionar casi por completo.
Recuerdo estar de pie en mi clase matinal de danza de jazz mientras
mis compañeras hacían la rutina a mi alrededor. Me quedé
mirándolas, incapaz de moverme. Cuando mi asesor académico expresó
su preocupación por mi comportamiento, le dije que no es que
quisiera morir, es que no quería vivir.
jueves, 16 de julio de 2026
domingo, 14 de junio de 2026
Máquinas animales
Voy a hablarles de un nuevo tipo de
ganadería, de la producción en cadena aplicada a la cría de
animales, de animales que viven sus vidas en la más completa
oscuridad e inmovilidad, sin ver nunca la luz del sol, de una
generación de hombres que no ven en los animales que crían nada más
que su factor de conversión en comida.
viernes, 15 de mayo de 2026
Respuesta a la afirmación de que sólo el 2% (o menos) de la población de Estados Unidos es vegetariana
«Colectivos y activistas llevan
décadas trabajando en esto [la promoción del veganismo], y, sin
embargo, el porcentaje de personas vegetarianas en Estados Unidos
sigue prácticamente inalterado.»
—Matt Ball, cofundador de Vegan
Outreach.
PARTE I: «FANÁTICOS ABSOLUTOS»
¿Por qué algunos de los más
conocidos e influyentes veganos y activistas por los derechos de los
animales andan afirmando que el activismo por los derechos de los
animales es inherentemente inútil, llegando incluso a considerar
potencialmente perniciosa la promoción del veganismo? Por ejemplo,
hace poco participé en un debate público con Bruce
Friedrich, presidente del Good Food Institute y exvicepresidente de
PETA, sobre la carne cultivada en laboratorio. El debate
cubrió diversos temas; sin embargo, el argumento que Bruce repitió
con más frecuencia —tanto durante el debate como en la cena
posterior— apuntaba a la creencia de que la defensa de los derechos
de los animales no funciona y que, de hecho, todo su recorrido
representa un enorme fracaso. Tras el debate, Bruce hizo afirmaciones
similares en un artículo para el New York Times: «Hemos
tratado de convencer al mundo de que se haga vegano, y no ha
resultado»; «todo el trabajo educacional, toda la concienciación y
todo el énfasis puesto en el problema no han servido para
solucionarlo»; e incluso «es precioso cambiar la carne, puesto que
es imposible cambiar la naturaleza humana» [lo que sugiere que comer
carne es una parte fundamental de la naturaleza humana]. Se han
formulado afirmaciones similares por parte de personas como Matt
Ball, relaciones públicas del Good Food Institute y cofundador
original de Vegan Outreach, conocido vegano y defensor de los
animales. Por ejemplo, en 2017 publicó un vídeo para Vox en
el que afirmaba que la gente debería cambiar la carne de pollo por
carne de vaca o de cerdo (basándose en la cantidad de animales
sacrificados para la producción de cada tipo de carne). En el vídeo
acusa a su vez a muchos veganos y activistas por los derechos de los
animales de ser unos «fanáticos absolutos», inclinándose al apoyo
de aquella extraordinaria afirmación de Anthony Bourdin de que los
veganos deberían ser vistos como el «Hezbolá». De manera
singular, Ball afirma que cuando los activistas animan a la gente a
una alimentación vegana, lo que hacen es «empujarla de vuelta a la
carne». Afirmaciones notables, hechas por boca de dos veganos
veteranos, exlíderes de organizaciones y conocidos activistas.
jueves, 16 de abril de 2026
La protección animal bajo el nazismo
El espíritu de Goebbels está de
enhorabuena: entrados en el tercer milenio, ¡aún los hay que
emplean su propaganda y hasta la difunden! Sirviéndose del vacío
dejado por los historiadores del nazismo en torno a la protección
legislativa de los animales, en Francia, pero también en Suiza,
Italia, Estados Unidos o Alemania, se pueden escribir y proclamar a
viva voz falsedades tan evidentes como: «Hitler abolió la
vivisección», una afirmación extraída de la propaganda nazi y que
debe ser desmentida de una vez y para siempre.
miércoles, 11 de marzo de 2026
Vivisección
Es muy raro dar con una discusión
racional en torno a la vivisección. Quienes la condenan suelen
ser acusados de sentimentalistas, y muy a menudo sus argumentos
hacen honor a tal acusación, pintando imágenes de lindos perritos
amarrados a horribles mesas de laboratorio. Pero el otro bando se
expone a la misma denuncia: también ellos suelen defender la
práctica dibujando imágenes de mujeres y niños sufrientes cuyo
dolor sólo puede aliviarse (se nos asegura) con los frutos de la
vivisección. Ambas apelaciones apuntan por igual al sentimiento, a ese sentimiento particular que llamamos compasión. Y ninguna de las
apelaciones prueba nada. Si la cosa es correcta —y si es correcta,
es un deber—, entonces la compasión por el animal es una impulso
que ha de resistirse en pos de cumplir con el deber. Si la cosa es
incorrecta, entonces la compasión por el sufrimiento humano es sólo
una incitación a cometer la cosa incorrecta. Entretanto, la
pregunta capital —si es correcta o incorrecta— permanece
inmutable.
lunes, 16 de febrero de 2026
¿Por qué escuchamos a los animales?
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Quizá algunos lectores hayan
reconocido en mi pregunta «¿Por qué escuchamos a los animales?»
una referencia al ensayo de John Berger «¿Por qué miramos a los
animales?», publicado originalmente en 1980 como primer capítulo de
su libro Mirar. Berger argumentó que, en
los últimos dos siglos, los animales que una vez nos miraban han
sido reemplazados por animales a los que hoy miramos nosotros: en
el zoológico, el circo y la tienda de juguetes. Igual que Berger no
habla tanto de mirar como de observar nuestras propias miradas, este
ensayo desea apuntar no sólo a lo necesario de que escuchemos a los
animales, sino a que escuchemos la forma en que los escuchamos.
Escuchar es una práctica que se ha construido con, contra y a través
de creencias culturales sobre interioridades e identidades humanas
dependientes del animal —no de cualquier animal, sino de «el»
animal, del animal como categoría— para su persistencia. Al
escucharnos a nosotros mismos escuchando a los animales, podemos
empezar a comprender nociones diferenciales fundamentales sobre cómo
oímos y cómo vemos a los animales y a los demás en general.
viernes, 23 de enero de 2026
Cartas a mis ovejas (Teya Brooks Pribac)
Cartas a mis ovejas es un viaje
ágil e íntimo, narrado en forma epistolar, a través de la vida de
una mujer que vive en las Montañas Azules, en Australia, con sus
cuatro ovejas rescatadas. La autora combina su experiencia directa
con las ovejas con su erudición para guiarnos, a través de la
lectura de este libro, en el descubrimiento de la subjetividad de las
ovejas y de la vida social de los animales en general. Con un
lenguaje sencillo y cercano, estas cartas son un diálogo abierto y
sincero con sus ovejas, donde les habla de una amplia variedad de
temas —como las emociones, la cognición, la espiritualidad, la
cultura o los prejuicios especistas—, que ayudan a comprender las
similitudes y diferencias entre humanos y otros animales.
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