La fundación de Liga Humanitaria
responde a la convicción de que promulgar un sistema moral más
elevado y positivo para la vida, en todos sus aspectos, es una de las
mayores necesidades de nuestro tiempo. Reivindica como base de ese
sistema un principio inteligible y consistente de humanidad, a saber:
que es injusto infligir sufrimiento, directa o indirectamente, a
cualquier ser sintiente, excepto cuando puede alegarse legítima
defensa o una necesidad absoluta. Este credo se ve expresado en las
conocidas palabras de Wordsworth:
«Nunca combinar nuestro placer u orgullo con la aflicción de la más humilde criatura sintiente.» —Wordsworth
La Liga Humanitaria aplicará y
enfatizará este principio en los casos en que sea eludido de manera
flagrante, y protestará no sólo contra las crueldades que, en
nombre de la ley, la autoridad o los convencionalismos, los hombres
infligen contra los hombres, sino también (de acuerdo con el mismo
sentimiento de humanidad) contra el maltrato gratuito infligido
contra los animales inferiores.
La Liga Humanitaria exigirá así una
revisión exhaustiva y una administración más equitativa del actual
Código Penal, bajo cuyo auspicio se siguen perpetran con frecuencia
grandes dosis de opresión y de injusticias.
Condenará las diversas provocaciones e
incentivos para los conflictos bélicos y señalará los males que
resultan del aumento constante del armamentismo militar y naval.
Insistirá en que la comunidad
reconozca su deber capital: la protección de los débiles e
indefensos, así como en la necesidad de enmendar una condición
social que provoca que una gran parte de la población se encuentre
en un estado crónico de indigencia.
Además, ante la evidencia creciente de
la suficiencia de una dieta sin carne, la Liga Humanitaria procurará
la prevención de los terribles sufrimientos que causa el hábito de
su consumo, directamente responsable de las barbaridades del tráfico
y las matanzas ganaderas, abogando a su vez, como medida inicial, por
la abolición de los mataderos privados, cuya presencia en
nuestros grandes centros urbanos se reconoce como causa de una
desmoralización generalizada.
Sostendrá que la práctica de la
vivisección es incompatible con los principios fundamentales tanto
del humanitarismo como del rigor científico, y que infligir
sufrimiento por fines puramente egoístas, como el deporte, la moda,
el lucro o el ascenso profesional, contribuye en buena medida a la
degradación de la moral general.
La Liga Humanitaria exigirá de sus
miembros que hagan todo lo posible por promover, tanto en el ámbito
privado como en el público, los propósitos aquí mencionados. Su
labor no representará ningún tipo de competencia con ninguna otra
institución existente. Bien al contrario, está diseñada para
complementar y reforzar los esfuerzos previamente invertidos en
objetivos similares. El propósito distintivo y la política rectora
de la Liga serán la consolidación y expresión consistente de
aquellos principios humanitarios cuyo reconocimiento es esencial para
la comprensión y materialización de todo lo elevado y mejor de la
Humanidad.
Humanitarian League (Henry Salt, Edward
Maitland, Ernest Bell, Howard Williams, Kenneth Romanes & Alice
Lewis), 1910.
_______________________________________
_______________________________________
.jpg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Los comentarios están sometidos a un filtro de moderación con efecto de contener las actitudes poco cívicas.