En la actualidad, en todas las partes
del mundo civilizado, las antaño ortodoxas prácticas del
canibalismo y los sacrificios humanos son contempladas universalmente
con perplejidad y con horror. La historia pasada del desarrollo
humano, y los lentos pero seguros movimientos progresistas del
presente, hacen que sea absolutamente seguro que el hábito aún
prevaleciente de vivir a costa de la matanza y el sacrificio de las
especies inferiores —un hábito
cuya barbarie es diferente antes en grado que en clase—
será contemplado con la misma perplejidad y el mismo horror por
generaciones más ilustradas y refinadas que la nuestra. De la
certeza de ello no pretenderá tener duda razonable alguna nadie cuyo
ideal
de civilización no sea un Estado repleto de cárceles,
penitenciarías, reformatorios y asilos, o que no mida el progreso
según el atractivo pero engañoso estándar de un materialismo
ostentoso —según las estadística de mercado, la cantidad de
riqueza acumulada por una pequeña fracción de la comunidad, el
aumento de la pobreza, el número y la popularidad de las iglesias y
capillas, o incluso la cifra de escuelas, aulas o instituciones de
beneficiencia.
sábado, 19 de marzo de 2022
lunes, 21 de febrero de 2022
El niño y el zorro: tratando de entender nuestra violencia hacia los animales
Cuando era niño,
uno de mis placeres secretos era sentarme durante horas a estudiar
con detenimiento la colección de libros de fotografía de mi padre.
Allí, en The Family of Man,
Days to Remember,
y otros, vi revelada la extraña y maravillasamente variopinta
condición humana, al menos en la forma reflejada por los
fotoperiodistas profesionales de mediados del siglo pasado: niños en
Bombay levantando sus caras sonrientes hacia la lluvia; Jackie
Robinson, "primer jugador negro de las Grandes Ligas de
Béisbol"; el primer televisor. Había también muchas fotos
inquietantes de dolor, tragedia y violencia, imágenes imborrables de
asesinatos y suicidios por parte de la mafia, de terribles accidentes
industriales y de "la guerra de Indochina". Pero de entre todas
ellas, una imagen en particular me obsesionó más que ninguna: un
grupo de personas del Medio Oeste de pie, formando un círculo, sobre
la nieve, vitoreando a un niño de unos siete años que golpea a un
zorro hasta la muerte con un bate de béisbol.
miércoles, 15 de diciembre de 2021
El parentesco universal
LA ÉTICA DE LOS SERES HUMANOS EN
SU RELACIÓN CON LOS SERES NO HUMANOS
El ejemplo más lamentable de ética
provinciana que ofrecen los habitantes de la Tierra no es el que
muestran las distintas variedades de la especie humana en sus
actitudes mutuas, sino el trato que la raza humana en su conjunto le
dedica a las razas de los no humanos. En ningún otro lugar se
muestra tan horrible la naturaleza humana, ni su conciencia tan
profundamente inoperante, como en su desprecio hacia la vida y la
felicidad del animal no humano. Con el desarrollo de sus facultades
mentales y la ampliación y mutualización de sus actividades, los
hombres han extendido su horizonte y con ello han intensificado su
sentimiento de hermandad, hasta el punto de observarse que hoy, a
pesar de cierto seccionalismo, los sistemas éticos de los pueblos
civilizados incluyen, al menos en teoría, y con más o menos
seriedad, a todo el conjunto de la humanidad. La conciencia ética se
ha extendido del individuo a la familia, de la familia al clan, del
clan a la tribu, de la tribu a la confederación, de la confederación
al reino, del reino a la raza, y de la raza a la especie, hasta que
por fin, en el caso de muchos millones de hombres, el sentimiento
ético ha alcanzado, con mayor o menor viveza y consistencia, el
estadio antropocéntrico de la evolución. El hecho de que un
individuo sea un hombre —es
decir, el hecho de que sea un animal de la especie humana—
le otorga en todas las tierras civilizadas los derechos y privilegios
fundamentales de la existencia. El derecho a la vida, a la libertad y
a la búsqueda de la felicidad son hoy considerados por todas las
mentes exaltadas como propiedades inalienables de todo ser humano
venido al mundo.
jueves, 11 de noviembre de 2021
"¿Cuánto tiempo tendremos que esperar?" Lecciones desde la historia del movimiento por el bienestar animal
La Biblioteca D.H. Hill del Estado de
Carolina del Norte alberga una serie de cajas con decenas de folletos
y artículos periodísticos históricos que abogan por el
fin de la crueldad hacia los animales. Los documentos se remontan al
siglo XIX, y proporcionan un registro innegable de la historia del
sentimiento público contra el maltrato animal. La colección
conserva las historias de innumerables activistas que se opusieron al
trato inhumano en los mataderos, los laboratorios de investigación,
la industria del entretenimiento, el transporte y el deporte, entre
otras actividades. Estos activistas dedicaron cantidades inspiradoras
de tiempo, energía y recursos a una causa a la que rara vez se le
presta la atención que debería.
martes, 12 de octubre de 2021
La defensa de los animales en su relación con otros movimientos reformistas
Son miles las publicaciones en que
nosotros, los defensores de los animales, hemos señalado la gran
influencia que la conducta de los hombres hacia los demás animales
ejerce sobre su conducta hacia los otros hombres y lo preciso que es,
en consecuencia, que todos aquellos que luchan por elevar la
moralidad humana apoyen la defensa de los animales. No obstante,
raras son las ocasiones en que haya encontrado alguna referencia a la
relación directamente inversa, esto es, al influjo que la conducta
de los hombres hacia los otros hombres tiene sobre su conducta hacia
los otros animales, así como a nuestro deber consecuente de
apoyar a aquellos que luchan contra los abusos que se dan en la vida
social de los humanos. De hecho, la conducta hacia los hombres y los
animales ocurre dentro de una dinámica de acción y reacción mutua;
la injusticia y la brutalidad hacia los animales no es sólo causa
sino también efecto de la injusticia y la brutalidad hacia
los hombres. Cualquier explotación injusta de los trabajadores;
cualquier violación de derechos ejercida sobre las razas humanas
sometidas al yugo de los europeos; cualquier injusticia
administrativa del código penal, en especial la indulgencia hacia el
maltrato infantil y otras crueldades semejantes; cualquier
glorificación de las hazañas militares, con excepción de aquellas
que representen un acto de defensa de la población civil; cualquier
defecto u omisión en la formación de los huérfanos y otros niños
necesitados de supervisión pública —cualquiera
de éstas y otras injusticias y crueldades conducen forzosamente al
embotamiento de los sentimientos de empatía y de justicia hacia los
animales.
domingo, 19 de septiembre de 2021
Los humanos somos animales. Superémoslo de una vez
Cualquiera que leyese los prefacios y primeros
párrafos de las obras canónicas de la filosofía occidental podría suponer que la pregunta clave para esta disciplina es: ¿qué hace
que los humanos sean mucho mejores que los otros animales? Lo cierto
es que resulta asombroso lo implacable que se ha mostrado esta idea a
lo largo de toda la historia de la filosofía. El distanciamiento y
la superioridad de los humanos con respecto a los miembros de las
otras especies se destaca como un buen candidato a matriz del
pensamiento occidental. Y un buen candidato a su lado más oscuro,
también.
lunes, 26 de julio de 2021
Reverencia por la vida
Aunque son muchas las personas de
occidente que han escuchado la frase "reverencia por la vida",
probablemente sean pocas las que comprendan toda la profundidad de su
significado e implicaciones, y aún menos sin duda quienes la
practiquen. No encierra sin embargo nada de enigmático. Comprender esta
idea puede ayudar mucho a simplificar y aclarar el modo y la actitud
de vivir, pensar y comportarse.
miércoles, 30 de junio de 2021
Un argumento kantiano a favor de los Derechos Animales
I. INTRODUCCIÓN
La filosofía moral kantiana suele considerarse contraria tanto a la consideración moral como a los derechos legales de los animales nohumanos. El propio Kant afirma sin ambages que los animales son "meros medios" e "instrumentos" y que, como tales, pueden ser utilizados para fines humanos. En el argumento que conduce a la segunda formulación del imperativo categórico, la fórmula de la humanidad como un fin en sí misma, Kant dice:
La filosofía moral kantiana suele considerarse contraria tanto a la consideración moral como a los derechos legales de los animales nohumanos. El propio Kant afirma sin ambages que los animales son "meros medios" e "instrumentos" y que, como tales, pueden ser utilizados para fines humanos. En el argumento que conduce a la segunda formulación del imperativo categórico, la fórmula de la humanidad como un fin en sí misma, Kant dice:
viernes, 14 de mayo de 2021
Reflexiones en torno a la necesidad de campañas —y organizaciones— de bienestar animal
¿Y si las campañas de
Bienestar Animal no fuesen necesarias? Por
campañas de bienestar me refiero a aquellas cuyo propósito es
agrandar las jaulas o "presionar" a las industrias que
emplean animales para que los maten de una forma distinta de la
tradicional, no a las actividades cotidianas de organizaciones de
bienestar como la RSPCA, cuyos agentes se dedican a ayudar a la
policía a detener peleas de perros y a rescatar animales demacrados
de las casas o del campo.
jueves, 22 de abril de 2021
Reconocimiento de la personalidad animal en la conservación compasiva
RESUMEN
La conservación compasiva está basada
en la posición ética que parte de que las acciones tomadas para
proteger a la biodiversidad deberían estar dirigidas por la
compasión por todos los seres sintientes. Los críticos de esta
postura argumentan que hay tres razones nucleares por las que el daño
a los animales es aceptable dentro de los programas de conservación:
el principal motivo de la conservación es la protección de la
biodiversidad; la conservación ya es compasiva con los animales; y
la conservación debería priorizar la compasión hacia los humanos.
Usamos un análisis de argumentos para aclarar los valores y la
lógica subyacentes al debate en torno a la conservación compasiva.
Encontramos que el rechazo a la conservación compasiva es una
expresión del excepcionalismo humano, la visión de que los humanos
están en un nivel moral categóricamente separado y superior al de todas
las demás especies. Por el contrario, los conservacionistas
compasivos creen que la conservación debería expandir su comunidad
moral y reconocer a todos los seres sintientes como personas. La
calidad de persona, en un sentido ético, implica que el individuo
merece respeto y no debería ser tratado solamente como un medio para
fines ajenos. Si hablamos desde fundamentos científicos y éticos,
existen muy buenas razones para extender la calidad de persona a
todos los animales sintientes, particularmente en la conservación.
La exclusión moral o la subordinación de los miembros de otras
especies justifica la continua manipulación y explotación de los
seres vivos, justo la razón por la que se hizo necesario el origen
de la conservación. La aceptación de la compasión nos puede
ayudar a desmantelar el excepcionalismo humano, reconocer la personalidad nohumana y navegar un espacio moral más expansivo.
domingo, 28 de marzo de 2021
Veganismo y ciencia (y una advertencia)
La
ciencia se basa en hechos: son su materia prima, y sin hechos
observables o experimentables, el método científico no puede
funcionar. Su método consiste en recopilar hechos, clasificarlos y
deducir hipótesis que puedan luego ser confirmadas o rechazadas mediante
pruebas experimentales. Si no hay hechos corroborados sobre los que
trabajar, no puede haber ciencia. La ciencia no entra en el terreno
de la moral o la ética de la actividad humana, y si bien puede
decirnos qué hacer en términos prácticos, nada podrá decirnos
nunca acerca de los principios morales o éticos. En particular, la
ciencia no tiene nada que decir en cuanto a si es o no moralmente
aceptable criar animales para sacrificarlos, comerse sus cadáveres o
explotar sus funciones sexuales para obtener productos lácteos. La
ciencia también guarda silencio en cuanto a cuestiones estéticas,
por la misma ausencia de aquellos hechos confirmados con los que
opera. Lo desagradable del matadero, la agonía del animal atrapado
en una trampa, el hedor de la carnicería y la añoranza de la vaca
lechera por su ternero perdido se escapan de la red científica. La
ciencia no se ocupa de estas cosas ni pretende hacerlo. La ciencia
nunca ha sugerido nada sobre lo que es bello u horrible, o sobre lo
que está bien o está mal; es sólo un instrumento técnico que nos
proporciona conocimiento y control sobre el entorno.
lunes, 1 de marzo de 2021
Personas y no-personas
¿Un delfín es una
persona?
Esta pregunta
fue planteada durante el juicio llevado a cabo contra dos personas
que en mayo de 1977 liberaron a dos delfines nariz de botella
utilizados con fines experimentales en el Instituto de Biología
Marina de la Universidad de Hawái. Es una pregunta interesante por
varias razones, y deseo dedicar la mayor parte de este capítulo a
interpretarla y buscar su conexión con varios otros asuntos de
interés. No entraré en los detalles del caso real, sino que me
basaré en el relato que de forma clara y reflexiva hace de él Gavin
Daws en su artículo "El crimen de la 'liberación animal'",
publicado en Ethics and Animals,
editado por Harlan B. Miller y William H. Williams.
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